Ligero y altamente estable

Reciclable al 100 %

Aluminio como material

El uso del aluminio en utensilios utilizados diariamente es económico, seguro y ecológico. Por eso, ZARGES decidió, desde el comienzo de su historia empresarial hace 80 años, fabricar productos innovadores sobre todo con este material ligero tan excepcional.

Las ventajas del aluminio descritas a continuación de forma más detallada permiten una variedad extraordinaria de soluciones de producto. ZARGES diferencia entre los productos de aluminio de los ámbitos de la tecnología de medios de acceso y los dispositivos logísticos.

¿Sabía usted que...? El aluminio es el material más utilizado después del acero. El aluminio es el metal más común que se encuentra en la corteza terrestre. El aluminio es, después del oxígeno y del silicio, el tercer elemento químico más común del planeta.

Las ventajas del aluminio

El aluminio es un material ligero y altamente estable

La densidad del aluminio comprende aprox. 2,6 hasta 2,8 g por cm³. Esto es aprox. 1/3 de la densidad del acero, motivo por el cual el aluminio se considera un «metal ligero». A pesar de su peso reducido, el aluminio posee una alta resistencia.

Se le suma la ventaja del peso, p. ej. en la industria del transporte, en la que las cajas de transporte de ZARGES han demostrado sobradamente su fiabilidad. Pero también en los medios auxiliares de ascenso de aluminio, el peso reducido y la alta estabilidad son características importantes.

El aluminio puede procesarse de numerosas formas

Todos los procedimientos comunes de procesamiento (soldado, moldeado, etc.) pueden aplicarse al aluminio y ejecutarse de manera más racional que en otros metales.

ZARGES aprovecha esta ventajas para fabricar productos de aluminio innovadores y duraderos para las finalidades de uso más variadas.

El aluminio es resistente a los impactos y altamente estable

La superficie de una chapa de aluminio puede abollarse por el efecto de los golpes, pero la energía del golpe es absorbida por la deformación.

Esta propiedad es significativa en casi todos los productos de ZARGES. Esto los hace duraderos y también extremadamente resistentes en condiciones adveras.

El aluminio es resistente a la corrosión y autoprotector

En contacto con el oxígeno del aire, la superficie del aluminio se cubre con una densa capa de óxido, que se renueva inmediatamente en caso de daños y protege el metal que se encuentra debajo de la corrosión.

Al someterse a esfuerzos especiales, la protección de la superficie se puede seguir mejorando gracias a la anodización.

Esta propiedad del material contribuye, en gran medida, a la larga durabilidad de los productos de ZARGES.

El aluminio es totalmente reciclable

Los productos fabricados de aluminio son más duraderos y resistentes.

La obtención de aluminio lleva consigo un elevado consumo de energía. Sin embargo, el aluminio viejo puede volver a fundirse sin problemas y volver a utilizarse al 100 %. ¡En este caso solo se consume un 5 % de energía! El aluminio refundido/reciclado no se queda por detrás del aluminio primario en ninguna manera.

El aluminio es inmune a las oscilaciones de temperatura

Dentro de un rango de temperatura comprendido entre -80 y +150 °C, las propiedades del material permanecen inalteradas. El aluminio resiste también las temperaturas extremas sin perder sus propiedades. En casos de frío extremo, ¡el aluminio incluso se vuelve más rígido y su dureza aumenta!

Por este motivo, hay una predilección para escoger las cajas ZARGES para usos extremos, pero esta propiedad también es importante en escaleras y andamios para determinados grupos de clientes.

El aluminio es impermeable al vapor

Incluso en caso de períodos de almacenamiento extremadamente prolongados, la humedad no puede penetrar a través del metal. Mediante un proceso de soldadura, es posible impermeabilizar el contenedor de aluminio contra el agua para proteger la mercancía empaquetada de la humedad del aire o de las salpicaduras de agua.

Esta ventaja surte efecto en las cajas de aluminio para llevar, que pueden ser utilizadas de forma muy universal.

El aluminio es resistente a la radiación ultravioleta

La larga duración de almacenamiento y el uso, así como también la radiación ultravioleta extrema, influyen en este material.

Las cajas ZARGES explotan estas ventajas p. ej. como cajas para expediciones y en el transporte en países cercanos al ecuador. Pero también productos como escaleras y andamios ZARGES no podían estar mejor concebidos para el uso resistente al aire libre.

El aluminio es higiénico

Su superficie lisa puede limpiarse fácilmente y es inodora. El aluminio es totalmente adecuado para el uso en ambientes esterilizados y asépticos.

Escoja productos ZARGES para aquellas áreas con grandes requisitos higiénicos, como laboratorios, hospitales, procesamiento de alimentos y otros.

El aluminio es magnéticamente neutro

El aluminio no presenta ferromagnetismo. En determinados ámbitos de aplicación, p. ej. en laboratorios, esta propiedad puede ser de gran importancia.

Las cajas ZARGES son ideales para el embalaje y el transporte de mercancías electrónicas de naturaleza sensible.

El aluminio es electroconductor

El aluminio es un buen conductor de la electricidad. ¿Sabía usted, p. ej. que el aluminio es el material más utilizado para las líneas de alta tensión?

También el calor se conduce/deriva a través del aluminio, lo que supone una ventaja, p. ej., en las instalaciones electrónicas de los hospitales.

Esta conductibilidad eléctrica es relevante para instalaciones electrónicas sensibles, que deben empaquetarse en condiciones antiestáticas.


Acabado de superficie del aluminio

  • Aluminio con recubrimiento de polvo: En el proceso de recubrimiento de las piezas de aluminio, se aplica electroestáticamente sobre el material básico entre una y varias capas de barniz en polvo. La capa ofrece protección ante el desgaste y la corrosión, pero también puede influir en las propiedades antiadherentes, la capacidad deslizante o el aislamiento térmico de una pieza de aluminio.
  • Aluminio anodizado: El acabado de aluminio ha encontrado su perfección en la oxidación electrolítica del aluminio (anodización). Casi ningún otro proceso protege el aluminio tan bien ante el desgaste o la corrosión. El resultado de la anodización es una superficie extremadamente dura y resistente al rayado y, con ello, una protección excelente contra la corrosión. La capa de anodizado no es, a diferencia del aluminio puro, electroconductora.